Diseñando un simulador con ayuda de la IA para crear un ejercicio de práctica con operadores booleanos
- Sonia Hernández
- 6 oct
- 5 Min. de lectura
Por: Sonia Hernández
Nunca he sido de seguir una tendencia de inmediato. Aunque no soy una persona cautelosa, seguir "la moda" no suele ser lo mío. Por eso, cuando los chats de inteligencia artificial se convirtieron en el tema principal de todos, me quedé esperando a ver su evolución.
Para lograr mis metas de trabajo este año, no me quedó de otra y tuve que empezar a usar estos largos modelos de lenguaje en sus diferentes presentaciones. Hay uno que sobresale en comparación con el resto y, al igual que Google en su momento, va a la cabeza de la carrera. Veremos si en el futuro se convertirá en una leyenda como Kodak o como Nokia, pues el éxito permanente no lo tiene asegurado nadie.
Pero de eso no se trata esta pieza. Bueno, un poco me ayudó lo anterior para lograr lo que sigue.
Tras varios meses de uso, finalmente la IA en la que me he registrado se ha acomodado a mi estilo de trabajo y me entrega - algunas veces - resultados satisfactorios. Por ejemplo, ahora solo un 15% de las veces lanza algunas "alucinaciones" término técnico que se utiliza para las respuestas inventadas por un chat de inteligencia artificial y que incluyen datos falsos o supuestos ejemplos que dan información errónea. A prueba y error, he tenido que dirigir su memoria hacia lo que me interesa: datos reales.
Lo bueno de tener alma bibliotecaria es que sueles reconocer la información falsa o incorrecta. No digo que siempre, porque uno es 'todólogo', pero no maestro de todos los saberes.

Diseñando un simulador con ayuda de la IA
Así, he podido construir un curso del cual sé lo suficiente para desarrollar el contenido, pero que requiere muchos ejemplos de la vida real para que sea útil para los usuarios. Entre otras cosas, los dos elementos que quiero resaltar son:
Obtienes contenido a partir de lo que tú conoces bien
Para este caso tengo un par de ejemplos
Publicidad para un taller de redacción. Sé redactar decentemente, pero no estudié lingüística ni algo similar. Conozco las reglas, pero no sé explicarlas. Me encanta leer la RAE, pero eso no significa que tenga ejemplos para explicar los sustantivos denominativos. Entonces, me topé con enormes dificultades para pedirle a la IA que me diera algunas ideas para crear esta publicidad, sobre todo porque el marketing de ahora debe ser ligero y atractivo. Sin ser simplista o tóxico.
Saber del tema no significa que tendrás las respuestas que buscas. Ser muy literal con la IA puede no traer los resultados que uno desea.
Aunque muchos digan que no tienes que ser experto en un área, sí debes conocer lo suficiente para saber preguntar.
Un curso sobre habilidades informativas. Esto ha sido mi pan de cada día por más de 25 años. Aunque el Marco Internacional para este tema ha sido actualizado varias veces por instituciones como la IFLA desde que me gradué, es una tarea que realicé por más de 18 años y una vez aprendido algo, no se olvida.
Abriendo un poco el paréntesis, no está de más decir que ofrecer un curso de Desarrollo de Habilidades Informativas tiene un reto mayúsculo cada año pues, aunque la base es la misma, los ejemplos cambian con la tecnología actual. De ahí que uno deba "bucear" más profundo con ayuda de esta herramienta. Cierro paréntesis.
Y este es el ejemplo opuesto: "No soy Experta" en programación, pero conozco lo suficiente para crear un simulador que permita enseñar los operadores booleanos. Créanme cuando les digo que es importante aprender a escribir de forma correcta, pues no es suficiente la instrucción: "Crea un simulador de uso de operadores booleanos". No es específica y la IA generativa requiere más detalle para este tipo de solicitudes.
Para un simulador que busca enseñar el uso de una herramienta como los operadores booleanos, fue necesario analizar cada posible error cuando se hacen búsquedas digitales.
Eso sí, me di cuenta de que necesitaba saber, cuando menos, de lenguaje HTML, algo que agradezco a uno de mis profesores de carrera, y lo suficiente de búsquedas digitales para saber cómo quería que funcionara el simulador. Pero esto no te lo dice la IA. Te lo puede sugerir, pero si no se conoce del tema, será muy difícil pedirle algo que no sabes cómo debería funcionar.
Los puntos más retadores fueron:
Ajustar un diccionario de palabras a más de 50 términos, pues la capacidad de la IA para producir código es muy corta.
Ajustar el código sin perder de vista el original, pues cuando finalmente quedó la versión que me servía, si le pedía integrar un código nuevo, borraba cosas de la versión "buena".
Y al final tuve que ajustar el código para visualizar la pantalla en dispositivos móviles. Para esto, pedí el código específico para integrarlo y las instrucciones para ajustarlo dentro del "código listo para correr", pues la IA suele "borrar" o "eliminar" datos de un texto que te ha dado previamente, sea o no código de programación.
Si quieres conocer el simulador con ayuda de IA, puedes verlo aquí: https://sites.google.com/view/misimuladordemuestra/dot
Si quieres el código, puedes descargarlo en:
De quién es la autoría de los resultados de la IA
Aunque los bibliotecarios y académicos se siguen preguntando de quién es la autoría del contenido que se obtiene por medio de estos grandes modelos de lenguajes, en realidad podemos decir que los resultados de un prompt son una creación de quien los diseña, de la IA y del conocimiento humano detrás de la IA.
Se debe tener en cuenta que, si la energía se acaba, la IA dejará de funcionar, pues es tan solo un cascarón que sigue creciendo más y más gracias a todos los individuos que están volcando su conocimiento en esta gran nube de base de datos.
Todas estas herramientas de chat y buscadores que trabajan con inteligencias artificiales son tan solo un gran espejo de los seres humanos. Cuando alguien dice "para qué aprendo esto" o “de qué me va a servir estudiar tanto” porque “todo está en Internet”, pienso que no podría estar más equivocado.
Creemos que las IA nos van a superar y la realidad es que, gracias a ellas, nosotros somos los que debemos buscar superarnos más allá de lo que ofrece un proceso automatizado.
Esta experiencia me ha enseñado mucho, especialmente que la IA más humana de lo que imaginamos, pues al igual que nosotros, no será eterna y morirá cuando a las personas no nos quede más imaginación ni creatividad... cuando nuestra reflexión deje de ser crítica y desaparezca el conocimiento.
¡Ah! Y por si lo pensaste..... No. Este texto no fue hecho con ayuda de la IA.


