¿Son importantes las bibliotecas en los resultados PISA 2025?
Por Nora Quiroz
Se conocieron los resultados de las pruebas PISA 2025, y en Colombia la reacción fue la de siempre, alarma por 48 horas, un par de declaraciones del gobierno y los colectivos de profesores y luego el silencio hasta la próxima medición en 2028. Mientras tanto, pocos pueden estarse preguntando algo más incómodo al menos para el gremio bibliotecario: ¿qué papel jugaron o no, las bibliotecas en estos resultados pisa 2025?
Intentaré exponer mi punto de vista sin caer en la romatización de que las bibliotecas son la solución. Porque no es cierto, y repetirlo como mantra le hace daño a la credibilidad del sector bibliotecario.
El panorama regional de América Latina
Los números de PISA 2025 muestran algo más perturbador que un desplome; una región estancada. Ningún país latinoamericano logró una mejora estadísticamente significativa en matemáticas frente a 2022. Argentina y México cayeron con fuerza; Brasil, Colombia y Costa Rica se mantuvieron prácticamente iguales; Chile retrocedió tanto en matemáticas como en lectura; Uruguay logró su mejor resultado histórico en ciencias, pero también retrocedió en matemática y lectura en la última década; Perú y Ecuador presentan cifras críticas, y en el fondo de la tabla regional Guatemala, República Dominicana y Paraguay, más del 90% de los estudiantes no alcanza el nivel básico en matemáticas.
Un estancamiento generalizado, en una región entera, durante más de una década. Esto no es un problema de países aislados. Es un problema estructural del modelo educativo latinoamericano y aquí es donde la conversación sobre bibliotecas, especialmente las bibliotecas escolares debería darse.
En comprensión lectora, el país retrocedió de 409 a 399 puntos, y el 54% de los estudiantes mayores de 15 años no logra identificar la idea principal en un texto de longitud moderada, el nivel mínimo esperado.
En matemáticas, cayó levemente de 383 a 381 puntos, con un dato más alarmante detrás del promedio: el 71% de los estudiantes no alcanza el nivel básico, y ninguno se ubicó en el nivel 5 o superior.
En ciencias hubo una leve mejora, de 411 a 414 puntos.
Colombia quedó en el puesto 61 de 91 países evaluados, 82 puntos por debajo del promedio de la OCDE; y los factores que el propio informe destaca como determinantes no son solo pedagógicos; tambien escenarios como, la desigualdad territorial, el acoso escolar y el uso masivo y poco supervisado de inteligencia artificial en las tareas escolares, donde más del 55% de los estudiantes la usa semanalmente; son dos aparecen mencionados como parte del problema.
Ninguno de esos tres factores se resuelve con una biblioteca. Y esto se debe decir con la misma claridad y convicción con la que decimos lo contrario cuando nos conviene.
Entonces, ¿Son importantes las bibliotecas en los resultados PISA 2025?
Aunque las bibliotecas no son la causa y tampoco la cura de estos resultados, sí es un síntoma revelador de cómo el sistema educativo colombiano y latinoamericano en general trata la lectura como un anexo prescindible, no como una competancia educativa fundamental y clave. En resumen, no, las bibliotecas no son imporantes para estos resultados
En 2018, el Cerlalc, Centro Regional para el Fomento del libro en América Latina y el Caribe y el Ministerio de Educación de Colombia comenzaron a diseñar un proyecto nacional de diagnóstico y caracterización de las bibliotecas escolares del país. Han pasado varios años desde entonces, y ese diagnóstico sigue sin completarse: hoy no existe información consolidada sobre el estado de las bibliotecas escolares, ni certeza sobre cuántas de las 44.000 sedes educativas oficiales cuentan con una biblioteca funcional, con personal capacitado, colección actualizada y horario de atención real.
Aquí está el punto que casi nadie conecta con PISA, no puedes medir con seriedad el "efecto biblioteca" en la comprensión lectora de un país si ni siquiera sabes cuántas bibliotecas escolares tiene en realidad, ni en qué condiciones.
Bibliotecólogos investigadores de las bibliotecas escolares coinciden en que "El valor de la biblioteca escolar nadie lo discute, pero su potencial, nadie lo explota".
En algunos casos situaciones como la ausencia de políticas públicas que garanticen su funcionamiento con recursos, personal y continuidad, más allá del gobierno de turno, y que además generen conciencia de su importancia en las directivas de los planteles educativos.
Los resultados de PISA 2025 no son una sorpresa para quienes trabajamos en bibliotecas, al contrario son la confirmación estadística de algo que ya sabíamos de forma anecdótica y que pasa cada 3 años. Sabemos que la comprensión lectora se construye con la práctica y con el acceso permanente a los libros, la lectura y las bibliotecas. Eso es exactamente lo que una biblioteca escolar bien dotada y bien atendida puede ofrecer de forma sistemática, todos los días, a diferencia de una campaña de lectura de una semana al año.
La pregunta que nos queda no es; si las bibliotecas aportan e importan para escenarios como las pruebas PISA - claro que importan; la pregunta es: estamos dispuestos, como gremio y como país, a dejar de hablar de ellas romanticamente en abstracto y a exigir que su existencia, su dotación y su impacto se articulen en el sistema educativo.
Mientras eso no pase, seguiremos comentando los resultados de PISA cada tres años, con la misma falsa sorpresa, señalando a los mismos culpables y sin hacer nada al respecto.
.png)




Comentarios